Conor McGregor vuelve cinco años después: ¿qué versión veremos ante Max Holloway?
Conor McGregor regresa tras cinco años para reencontrarse con Max Holloway. Analizamos su evolución, las claves del combate y las proyecciones de nuestro sistema ELO.
Jorge E. García10 min de lectura
Un regreso rodeado de incógnitas
Cinco años después de abandonar el octágono con una fractura en la pierna y su futuro deportivo rodeado de dudas, Conor McGregor vuelve a competir.
Lo hará el 11 de julio en UFC 329, frente a Max Holloway y en el peso wélter. Será una revancha con trece años de espera entre dos peleadores cuyas carreras cambiaron para siempre después de su primer enfrentamiento. UFC ha confirmado el combate como evento principal de la International Fight Week.
El regreso de McGregor no necesita demasiada promoción. Sigue siendo una de las figuras más reconocibles que han pasado por las artes marciales mixtas. Pero detrás del ruido, las cámaras y las declaraciones existe una pregunta deportiva legítima: ¿qué queda del peleador que llegó a dominar dos divisiones de UFC?
El regreso que parecía no llegar nunca
La última imagen de McGregor dentro del octágono se produjo el 10 de julio de 2021. Su tercera pelea contra Dustin Poirier terminó al final del primer asalto, cuando el irlandés sufrió una fractura en la pierna izquierda y no pudo continuar.
Desde entonces, su regreso ha pasado por anuncios, rumores y fechas frustradas. El intento más concreto llegó en 2024, cuando estaba previsto que se enfrentara a Michael Chandler en UFC 303. Una nueva lesión obligó a cancelar el combate y prolongó una ausencia que ya comenzaba a parecer definitiva.
McGregor vs Holloway 2: claves del regreso en UFC 329
Mientras McGregor permanecía fuera, UFC siguió avanzando. Aparecieron nuevos campeones, cambiaron las divisiones y una generación distinta empezó a ocupar el espacio que durante años había pertenecido al irlandés.
Ahora regresa con 37 años y sin haber competido durante prácticamente cinco temporadas completas. Además, su última victoria se remonta a enero de 2020, cuando derrotó a Donald Cerrone en apenas 40 segundos. Desde entonces perdió dos veces contra Poirier y pasó por una de las recuperaciones más complicadas de su carrera. Su historial oficial recoge una marca profesional de 22-6 y 19 victorias por KO o TKO.
La gran incógnita no es únicamente si está recuperado. Es si todavía puede ejecutar, bajo presión real, todo aquello que vemos en los entrenamientos.
McGregor y Holloway: dos carreras transformadas desde 2013
McGregor y Holloway se enfrentaron por primera vez en agosto de 2013. Ninguno era campeón y ambos estaban comenzando a construir su lugar dentro de UFC.
El irlandés ganó por decisión unánime después de tres asaltos. A partir de aquella noche, sus trayectorias tomaron caminos muy diferentes.
McGregor inició una ascensión meteórica. Venció a Chad Mendes para conquistar el campeonato interino del peso pluma, noqueó a José Aldo en 13 segundos y después derrotó a Eddie Álvarez para convertirse en el primer peleador que mantenía simultáneamente dos cinturones de UFC.
Holloway siguió una ruta más larga. Encadenó victorias, conquistó el campeonato del peso pluma y se convirtió en uno de los peleadores más consistentes de su generación. Su carrera no tuvo la explosión mediática de la de McGregor, pero sí una continuidad competitiva mucho mayor.
También ha seguido compitiendo contra la élite mientras McGregor permanecía inactivo. En marzo de 2026 perdió el cinturón BMF frente a Charles Oliveira en una decisión unánime de cinco asaltos. Oliveira controló buena parte del combate mediante el grappling y recibió puntuaciones de 50-45 por parte de los tres jueces. UFC describió la actuación como un dominio de Oliveira durante los cinco asaltos.
Por tanto, la revancha no enfrenta simplemente a dos versiones envejecidas de aquellos jóvenes de 2013. Holloway llega con el desgaste de una carrera muy activa, pero también con experiencia reciente contra rivales de primer nivel. McGregor llega más descansado físicamente, aunque rodeado por una incertidumbre competitiva mucho mayor.
¿Qué versión de Conor McGregor regresará?
Durante su mejor etapa, McGregor construyó su éxito alrededor de varias cualidades muy concretas: control de la distancia, precisión con la izquierda, capacidad para leer las reacciones del rival y una peligrosa combinación de velocidad y potencia.
Su boxeo nunca dependió únicamente de golpear fuerte. El irlandés era especialmente eficaz provocando que sus rivales avanzaran hacia sus mejores golpes. Cuando conseguía imponer su distancia, cada intercambio parecía disputarse bajo sus condiciones.
Sin embargo, muchas de esas virtudes están relacionadas con el tiempo de reacción y la explosividad. Precisamente las cualidades que generan más dudas después de cinco años sin competir.
También será necesario observar su movilidad. La fractura sufrida contra Poirier no fue una lesión menor, y Holloway es un rival que obliga a desplazarse, cambiar constantemente de posición y trabajar durante largos periodos.
El regreso se disputará, además, a cinco asaltos. McGregor ha demostrado que puede completar 25 minutos —lo hizo en su segunda pelea contra Nate Diaz—, pero Holloway está mucho más acostumbrado a mantener un ritmo elevado durante combates largos.
Las claves del combate
El peligro de McGregor durante los primeros asaltos
McGregor acumula 19 victorias por KO o TKO y 14 finalizaciones en el primer asalto. Su oportunidad más clara probablemente aparecerá durante los primeros minutos, cuando su velocidad, precisión y potencia estén intactas.
Holloway deberá evitar entrar demasiado pronto en intercambios abiertos. Aunque posee una resistencia extraordinaria, confiar únicamente en su capacidad para absorber golpes sería especialmente arriesgado frente a un pegador como McGregor.
El volumen y la resistencia de Holloway
Holloway conecta una media de 6,91 golpes significativos por minuto, frente a los 5,32 de McGregor. Su volumen no suele aparecer de golpe: aumenta progresivamente mientras obtiene información sobre el rival.
Si supera los primeros asaltos sin recibir daños importantes, la pelea podría inclinarse a su favor. Cada minuto adicional obligará a McGregor a demostrar que conserva el cardio y la concentración necesarios para competir durante 25 minutos.
Una pelea en peso wélter
El combate se disputará en 170 libras. McGregor ya ha competido tres veces en esta categoría, dos contra Nate Diaz y una frente a Donald Cerrone. Para Holloway será un territorio nuevo después de desarrollar su carrera entre el peso pluma y el ligero.
El peso adicional podría ayudar a ambos a evitar cortes exigentes, aunque también plantea preguntas. Holloway deberá demostrar que puede trasladar su volumen y movilidad a una división superior. McGregor, por su parte, deberá encontrar el equilibrio entre potencia y resistencia.
El posible papel del grappling
La primera pelea terminó mostrando una faceta menos habitual de McGregor, que recurrió al derribo y al control después de lesionarse la rodilla.
Holloway viene de sufrir una derrota frente a Oliveira en un combate dominado por el grappling. McGregor no posee el juego de sumisiones del brasileño, pero podría utilizar los derribos como recurso para romper el ritmo y evitar que Holloway acumule volumen.
¿Qué está realmente en juego?
El legado histórico de McGregor no depende de este resultado. Fue campeón en dos divisiones, protagonizó algunos de los eventos más grandes de la historia de UFC y cambió la dimensión comercial del deporte.
Lo que sí está en juego es su vigencia.
Una victoria después de cinco años de inactividad, frente a un rival como Holloway, demostraría que todavía puede competir contra nombres importantes. También abriría inmediatamente la puerta a nuevos combates de enorme repercusión.
Una derrota no tendría una única lectura. Perder una pelea competitiva después de una ausencia tan prolongada sería distinto a verse ampliamente superado. Pero una actuación en la que McGregor mostrara problemas de movilidad, resistencia o velocidad reforzaría la sensación de que su etapa como peleador de élite ha terminado.
Para Holloway también existe mucho en juego. Vencer le permitiría corregir una derrota sufrida al principio de su carrera y recuperarse del tropiezo frente a Oliveira. Perder contra un rival que lleva cinco años fuera supondría un golpe considerable a su posición competitiva.
Cómo valora nuestro sistema ELO a McGregor y Holloway
El sistema de True Contender MMA valora los resultados, el nivel de los rivales, la forma en la que termina cada combate y su importancia competitiva. El ELO no pretende sustituir el análisis del enfrentamiento, pero ofrece otra forma de observar el punto en el que se encuentra cada peleador.
El ELO de Conor McGregor
McGregor alcanzó su máximo histórico después de vencer a Eddie Álvarez en 2016, cuando llegó aproximadamente a los 2200 puntos ELO. Como referencia, esa cifra es prácticamente idéntica a los 2205 puntos actuales de Ilia Topuria. Islam Makhachev alcanzó los 2496 puntos después de derrotar a Renato Moicano, mostrando la distancia entre un gran campeón y uno de los niveles más altos registrados por nuestro sistema.
Después de su última pelea contra Dustin Poirier, McGregor conservaba 2028 puntos ELO. Como referencia directa, es exactamente la misma puntuación que posee actualmente Charles Oliveira.
Sin embargo, esos 2028 puntos describían el valor competitivo de McGregor en julio de 2021. Tras ajustar su puntuación por cinco años de inactividad y envejecimiento, nuestro sistema le asigna actualmente un ELO de reentrada de 1900 puntos.
Como referencia, McGregor reaparece 73 puntos por debajo de Arman Tsarukyan, que posee 1973, y 45 por encima de Benoît Saint-Denis, que cuenta con 1855.
El ELO de Max Holloway
Holloway alcanzó su máximo histórico de 2266 puntos ELO tras derrotar a Brian Ortega. Como referencia, son apenas tres puntos menos que los 2269 que actualmente posee Alexander Volkanovski.
Después de su derrota contra Charles Oliveira, Holloway aparece actualmente con 2071 puntos ELO. Como referencia, se encuentra entre Justin Gaethje, campeón con 2119 puntos, y el propio Oliveira, que posee 2028.
Por tanto, Holloway comenzará el combate con una ventaja de 171 puntos sobre el ELO ajustado de McGregor. Eso no determina quién ganará, pero refleja la diferencia entre la actividad reciente de Holloway y los cinco años de incertidumbre que acompañan al irlandés.
Cómo cambiaría el ELO según el resultado
Estas proyecciones toman como punto de partida los 1900 puntos de McGregor y los 2071 de Holloway. Las cifras están redondeadas y distinguen entre una victoria por decisión y una finalización.
RESULTADO MCGREGOR HOLLOWAY
McGregor por decisión 1941 2030
McGregor finaliza 1969 2002
Holloway por decisión 1879 2092
Holloway finaliza 1864 2107
La victoria tendría un valor superior para McGregor porque partiría como el peleador con menor puntuación. Holloway tiene más que perder y menos que ganar desde el punto de vista del sistema: vencer sería el resultado esperado, mientras que caer frente a un rival situado 171 puntos por debajo supondría una penalización mayor.
Una pelea contra el tiempo
McGregor no necesita demostrar que todavía puede atraer al público. Su nombre continúa generando una atención que muy pocos peleadores han alcanzado. Lo que debe demostrar es que el competidor sigue estando a la altura del personaje.
Holloway representa una prueba especialmente exigente para descubrirlo. Es resistente, experimentado y capaz de mantener un ritmo que castiga cualquier duda física. Pero también llega después de una derrota clara y se aventura por primera vez en el peso wélter.
Trece años después de su primer enfrentamiento, ambos vuelven a encontrarse desde lugares completamente distintos. Holloway busca demostrar que su evolución puede cambiar el resultado. McGregor intenta probar que, pese al tiempo transcurrido, todavía queda algo del peleador que llegó a conquistar dos divisiones.